Signatura crece más de 50% anual y prepara su desembarco en la identidad digital

Gonzalo Blousson, cofundador y CEO de Signatura. La compañía argentina procesa más de dos millones de documentos por año para unos 250 clientes. Mientras avanza en América Latina y analiza su entrada a Europa, trabaja en incorporar firma digital y desarrollar soluciones de identidad que amplíen su ecosistema de confianza.

Signatura atraviesa 2026 con un crecimiento superior al previsto y se prepara para una nueva etapa de expansión. La empresa argentina, especializada en firma electrónica, mantiene un ritmo de crecimiento anual por encima del 50%, procesa alrededor de dos millones de documentos por año y cuenta con más de 250 clientes.

‘Pensábamos que 2026 no iba a ser un año tan bueno como está siendo. Todos los años esperamos que la curva comience a desacelerarse, pero todavía no llegamos a ese punto’, señaló Gonzalo Blousson, CEO y cofundador de Signatura, en diálogo con Prensario TI.

La compañía nació hace casi una década con el objetivo de impulsar la firma electrónica en la Argentina. Si bien el mercado local continúa siendo su principal foco, ya trabaja con clientes en otros países de América Latina y comenzó a observar oportunidades en Europa, especialmente a través de España.

‘Muchas veces llegamos de la mano de clientes que nos llevan a otros mercados. Seguimos viendo mucho espacio para crecer en la Argentina, pero también estamos empezando a mirar con interés el mercado europeo’, explicó el ejecutivo.

De la firma electrónica a la confianza digital

El diferencial central de Signatura es la construcción de evidencia que permita defender jurídicamente cada documento. La plataforma busca demostrar cuatro elementos: quién firmó, cómo manifestó su consentimiento, que el contenido no fue modificado y en qué momento se concretó la operación.

Para identificar al firmante, la empresa ofrece mecanismos que van desde la validación por correo electrónico o SMS hasta alternativas de mayor robustez. Entre ellas se encuentran la integración con Autenticar, el sistema estatal de identificación digital, y un proceso biométrico que contempla la captura del frente y dorso del DNI, una selfie y una prueba de vida.

El consentimiento, por su parte, se registra mediante criptografía y certificados, en lugar de limitarse a insertar la imagen de una firma sobre un PDF. Según Blousson, este enfoque genera un resultado técnico que puede ser verificado por un perito de manera independiente.

La compañía también emplea blockchain para garantizar la integridad del documento y determinar cuándo se produjo la firma. Al tratarse de un registro público e inmutable, las pruebas pueden conservarse y verificarse incluso sin la participación futura de Signatura.

‘Nuestro objetivo es construir la mejor prueba y que, además, pueda ser verificada por terceros. Si Signatura dejara de existir, el cliente igualmente debería poder demostrar en un juicio quién firmó, qué firmó y cuándo lo hizo’, remarcó el CEO.

Firma electrónica y firma digital: dos modelos que convivirán

Blousson destacó que la legislación argentina distingue entre firma electrónica y firma digital. Esta última cuenta con una presunción legal de validez, aunque históricamente su adopción resultó más compleja debido a los requisitos técnicos y presenciales necesarios para obtener un certificado.

El Decreto 743/2024 modificó ese escenario al habilitar la verificación remota de identidad para la emisión, renovación y revocación de certificados digitales. Para el ejecutivo, la medida representa una desregulación positiva que puede acercar esta tecnología a un público más amplio.

Sin embargo, consideró que ambos modelos continuarán coexistiendo. La firma electrónica mantiene ventajas operativas y resulta adecuada para numerosos documentos, siempre que esté acompañada por pruebas sólidas de identificación, consentimiento, integridad y fecha.

En este contexto, Signatura mantiene conversaciones con certificadores licenciados para sumar próximamente opciones de firma digital a su plataforma, sin abandonar su propuesta actual de firma electrónica.

‘La elección dependerá del documento y de su nivel de litigiosidad. La firma electrónica sigue siendo más sencilla y tiene sentido en muchas operaciones’, sostuvo Blousson.

La digitalización impulsa el crecimiento

Banca, fintech, seguros y medicina se encuentran entre los sectores con mayor volumen de firmas dentro de la plataforma. A ellos se suma el agro, una industria que, según Signatura, aceleró de manera significativa su transformación digital durante los últimos años.

La compañía también registra una fuerte presencia entre las Sociedades de Garantía Recíproca. De acuerdo con Blousson, cerca de 35 de las aproximadamente 40 SGR que operan en la Argentina utilizan actualmente la solución.

Una parte importante del crecimiento proviene de recomendaciones y experiencias previas de los usuarios. Personas que firman un documento mediante Signatura al abrir una cuenta bancaria, vender un vehículo o completar otra operación luego promueven la incorporación de la plataforma en sus propias empresas.

Para 2027, la firma espera sostener esta expansión, apoyada tanto en la continuidad de los procesos de digitalización como en una posible mejora de los indicadores de actividad económica.

Solidez técnica y experiencia jurídica

Signatura define su propuesta como una solución preparada para grandes organizaciones. La compañía destaca la disponibilidad de su infraestructura, la documentación técnica, las herramientas de integración y el acompañamiento durante la implementación.

Como muestra de esa estrategia, no cobra cargos de puesta en marcha ni por las horas de soporte necesarias para integrar la plataforma. Blousson recordó el caso de una billetera digital que contrató el servicio un viernes y logró lanzar su solución en producción el lunes siguiente.

A la capacidad técnica se suma la experiencia acumulada con la Justicia argentina. La empresa dispone de instructivos para que los peritos puedan verificar una firma sin depender de su intervención y asegura haber construido, a lo largo de los años, un historial de jurisprudencia favorable.

‘Frente a los grandes jugadores internacionales, nuestro diferencial está en conocer cómo funciona la Justicia argentina y en haber trabajado durante años para que los documentos puedan verificarse y defenderse localmente’, afirmó.

El próximo paso: billeteras de identidad

La estrategia futura de Signatura irá más allá de la firma de documentos. La empresa trabaja en soluciones de identidad digital que permitan a las personas identificarse ante distintas plataformas, recibir certificaciones y administrar credenciales desde una billetera propia.

El avance de la inteligencia artificial y la creciente dificultad para determinar quién está detrás de una interacción digital refuerzan, según Blousson, la necesidad de desarrollar nuevos mecanismos de identificación confiable. ‘Signatura es más que una plataforma de firma electrónica: es una plataforma de construcción de confianza’, concluyó.

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